Pues si, el próximo Malavida trata de vidas de santos, vidas ejemplares. Yo contra todo pronóstico ya he acabado el lápiz de mi tebeo. Yo lo enviaré y ya veré si sale p’alante. Como paso de decir demasiado de mis ideas solo voy a decir que presenta la historia de la vida del susodicho sujeto la mascotica de la editorial cornoque. Era eso o una tochana:
Llegué a Zumaia en pleno agosto y con mucha suerte encontré pensión allí y me pude quedar. Lo primero que hice no lo voy a decir, pero lo segundo fue ir a ver la ría. Me encontré a otro de La Ribera Baja del Ebro en un puentecillo sobre el río hembra desde el cual se veía esto:
Una imagen como esta nos llevó a una conversación tan inteligente como la siguiente y a una férrea amistad:
- Madreeeeeee, que montón de agua
- Mucha
- Hay que joderse el montón de agua que hay
- Mucha
- Y si hay aguaaaaa
- Muchisma
- ¿Pero te has fijado que montón de agua?
- Muchisma agua, muchisma
- Má! si tienen agua en este pueblo
- Y limpia
- Y muchaaa
- Que hambre me ha entrado de ver tantisma agua, me voy a echar la siesta
- Casi podíamos quedar para cenar
- Hala pués, ya quedaremos aquí a la noche
- Hasta luego
- Hasta luego
- Y si hay aguaaa
- Muchisma
Una larguísima siesta mas tarde y algo que me callaré acudí al puente por la noche donde me estaban esperando. Mas la situación había cambiado. La imagen era esta y la conversación fue la que sigue a la estampa:
- Mecá!!!, con el agua que había aquí al medio día. ¿Y que habrá pasado aquí?
- Nada, que estarán regando pallí arriba!!!
(Aquí está, con mas pena que gloria, el final de esta adapatación de un chiste del señor Tomás, de dos vecinos de La Ribera en Zarautz)